Me he finalizado el libro que sin duda más me ha sobrecogido el alma.
Con él he reído, he llorado, he sentido y he recordado lo duro que puede llegar a ser que te arrebaten a un ser querido de una forma antinatural.
Desde mi cielo, para mi es algo más que un libro, es un regalo para el alma de todos aquellos que odiamos y amamos la vida con la misma pasión con que la hacemos con lo que viene con la muerte... el cielo.

Cuando conocemos a Susie Salmon, sabemos que ya está en el cielo, en su nuevo hogar. Desde allí nos va a relatar, con la inconfundible voz de una de una adolescente de catorce años, una historia tan inquietante como alentadora: la de su propio asesinato a manos de un vecino y el proceso de recueperación por el que van a tener que pasar sus seres queridos.
Tras su muerte, Susie comtempla cómo la vida continúa sin ella; sus compañeros de colegio rumorean sobre su desaparición, su familia mantiene la ilusión de encontrarla con vida y el asesino se esfuerza en borrar las huellas del crimen.
Los acontecimientos se suceden al tiempo que Susie se va adaptando a ese lugar llamado cielo, un refugio mágico donde encuentra consejeros que le ayudan a entender la muerte y amigos con los que convivir, un nuevo hogar donde halla todo lo que desea excepto lo que más importante: reecontrarse con las personas a las que ama y viven en la tierra.
Desde mi cielo es una historia asombrosa y de extraordinaria ternura que parte de una de las pruebas más dolorosas a las que, desgraciadamente, a veces tenemos que enfrentarnos: la pérdida de un ser querido. Pero es, también, un relato lleno de esperanza que nos habla del poder curativo del amor.